viernes, 23 de septiembre de 2016

Reseña #1 El perfume

 

 

El perfume

Patrick Süskind


 

En el siglo XVIII vivió en Francia uno de los hombres más geniales y abominables de una época en que no escaseaban los hombres abominables y geniales. Aquí relataremos su historia. Se llamaba Jean-Baptiste Grenouille y si su nombre, a diferencia del de otros monstruos geniales como De Sade, Saint-Just Fouché, Napoleón, etcétera, ha caído en el olvido, no se debe en modo alguno a que Grenouille fuera a la zaga de estos hombres célebres y tenebrosos en altanería, desprecio por sus semejantes, inmoralidad, en una palabra, impiedad, sino a que su genio y única ambición se limitaban a un terreno que no deja huellas en la historia: el efímero mundo de los olores.

Así da comienzo El perfume, una obra maestra de la literatura universal que cuenta la historia de la vida de Jean-Baptiste Grenouille. Se trata de un asesino en serie del siglo XVIII que nace con la virtud de un olfato prodigioso y con el inconveniente de no poseer olor, por lo que es invisible para los que le rodean e incapaz de provocar en ellos cualquier tipo de sentimiento, salvo miedo, desconfianza y quizá cierta repulsión.
El narrador, disfrazado de ominisciente aunque es claramente un narrador autorial que está constantemente emitiendo juicios de valor sobre los personajes y las situaciones e intentando influir en tu propia percepción de ellos, compara una y otra vez a Grenouille con una garrapata. Como en una novela picaresca, el protagonista va pasando de un amo a otro y prosperando, pero como buen parasito, Grenouille se alimenta de su amo hasta que este ya no puede ofrecerle más y entonces lo abandona para pasar al siguiente. En cuanto sale de su vida, este amo entra en una rápida decadencia que lo lleva a un trágico final. Desde la nodriza a la que deja sin leche, hasta el perfumista cuya casa se derrumba, pasando por los problemas financieros de madame Gaillard, la garrapata-Grenouille chupa hasta la última gota de sangre de todo el que se cruza en su camino.
Con una ambientación precisa y extremadamente fiel a las costumbres de su época y unas descripciones que, por medio del olfato, te transportan a lugar y a la situación en la que se encuentra el protagonista, El perfume es una joya de la literatura y una de mis novelas favoritas, por lo que la recomiendo encarecidamente.



Si seguís leyendo encontrareis un resumen más detallado de la obra, pero no os lo recomiendo porque contiene spoilers y la verdad es que es un libro que merece la pena leer.




El perfume es una novela dividida en cuatro partes que narra la vida de Jean-Baptiste Grenouille. Comienza un caluroso día de verano de 1738 en el mercado de París, el lugar más maloliente del mundo. La madre de Grenouille acaba de dar a luz por quinta vez y, como las otras veces, deja al bebé con los desechos del pescado para que muera y luego tirarlo, pero Grenouille llora y la descubren, condenandola a muerte por infanticidio múltiple.


A partir de ahí, el niño pasa de una nodriza a otra, ya que ninguna quiere ocuparse de un bebé que no desprende olor, hasta que acaba en la casa de madame Gaillard, donde trascurre la mayor parte de su infancia. Madame Gaillard ha perdido el olfato y por eso no es consciente de la ausencia de olor de Grenouille, así que mientras reciba el dinero de su manutención, tenerlo en su casa no le supone ningún problema. Pero, al cumplir el niño los ocho años, el convento deja de pagar y madame Gaillard lo entrega a Grimal, un curtidor que tiene necesidad de mano de obra barata. Es un trabajo duro, pero no tarda en adaptarse a él.
No es hasta los trece años cuando Grenuoille percibe el primer olor que lo atrae desesperadamente, el olor de una muchacha, y, en su afán por saborearlo, la mata. 
Entonces, recibe el encargo de llevar unos cueros a Baldini, antaño un famoso perfumista venido a menos al ser reemplazado por otro mejor. Allí, Grenouille pide la oportunidad de crear un perfume y el perfumista, sin nada que perder, pues ya había decidido vender su negocio, se lo permite. La fragancia es tan buena que al día siguiente Baldini va a ver al curtidor y paga para llevarse a Grenouille. Allí aprende a embotellar olores mediante la destilación, pero pronto descubre que hay otrosque no puede embotellar y cae enfermo. Al borde de la muerte se entera de que existen otros métodos para hacerlo, métodos que se practican en el sur, y mejora milagrosamente. Durante tres años realiza perfumes para Baldini hasta que se le permite irse y emprende el viaje hacia el sur. Y aquí finaliza la primera etapa de la vida de Grenouille y con ella la primera parte del libro.

En la segunda parte, el muchacho descubre una cueva mientras atraviesa las montañas y decide investigar los olores que hay en ella, para lo que permanece allí durante siete años. Es entonces cuando comprende algo de lo que no había sido consciente: carece de olor propio. Al abandonar su exilio acaba en la casa de un marqués a quien asegura haber sido secuestrado y encerrado en una cueva durante años. El marqués lo acoge para llevarlo a conferencias e ilustrar sus teorías académicas sobre lo que él llama "el fluido letal". Allí consigue ponerse en contacto con un perfumista y crear un aroma que no huele a "perfume" sino a "hombre perfumado".

En la tercera parte, el protagonista abandona la casa del marqués y continúa su viaje hasta Grasse, la ciudad más importante en el ámbito de los perfumes. Allí entra al servicio de madame Arnulfi, la viuda de un perfumista, con quien aprende nuevas técnicas para embotellar aromas. Crea diferentes olores a "hombre perfumado" para usarlos según lo que pretenda provocar en los demás.
Descubre entonces el olor más exquisito que había llegado a percibir: una muchacha llamada Laure, y a partir de entonces toda su vida gira en torno a conseguir embotellar su aroma. Selecciona a las muchachas cuyos olores son más sublimes, las mata y destila esas fragancias, embotellandolas, a fin de otener todos los ingredientes para un perfume embriagador, cuya base será Laure.
Tras hacerse con el perfume, lo descubren, lo juzgan y lo condenan a muerte. Pero una sola gota de este hace que todo cambie, lo ven como un ángel, como un dios, y retiran todos los cargos; el propio padre de Laure le pide que sea su hijo y Grenouille descubre que, aunque había deseado toda su vida ser amado, ahora solo desea que lo odien como él odia al resto de la humanidad.

En la cuarta parte, Grenouille, armado con el perfume que podría dominar el mundo, entra a un cementerio donde se reune gente del hampa y se rocía con todo el contenido del frasco. El ansia de esas personas por acercarse a él, por conocerlo, por tocarlo, etc. es tal que terminan desmembrandolo y comiéndoselo.

2 comentarios:

  1. Estoy leyéndo este libro y me está gustando mucho. Está estupendamente bien contado. Acabo de seguir tu blog, espero puedas seguir el mío saludos desde www.eligeunlibro.blogspot.cl

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    1. Gracias, ya te sigo. Espero que te guste, yo siempre lo recomiendo porque es uno de mis libros favoritos.

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